Está en todas partes y en todas las bocas. Hoy en día todo el mundo habla del TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad).
Hoy, en El Viaje de las Estrellas, hemos querido romper algunos mitos sobre estos primeros instantes ya que, cuando hablamos con nuestras familias y planteamos esta posibilidad para ser estudiada por psiquiatras y neurólogos, la reacción más común es la confusión y el pánico.
En ese momento de cierto caos mental, las madres y padres se preguntan:
👉 ¿Qué puedo hacer?
👉 ¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?
👉 ¿Es necesario medicar?
Algunos prefieren empezar cuanto antes. Otros son más conservadores. Precisamente al hilo de este debate y, sobre todo, en una sociedad donde todo el mundo habla sin tener demasiada información real, hoy queremos analizar algunas características comunes y cómo la evolución y la evaluación determinarán un posible tratamiento con o sin fármacos.
Hay algo fundamental que debemos tener claro:
🚫 El TDAH no debe diagnosticarse antes de los 6 años.
Hasta ese momento, se pueden analizar rasgos que pueden apuntar a un comportamiento que nos pueda hacer sospechar, pero siempre será prematura una evaluación tan temprana.
A partir de esa edad, si nuestra estrella presentara una combinación de síntomas, se realizarán pruebas que nos indiquen el grado, las características y si existen comorbilidades asociadas.
Entre ellas pueden encontrarse otras neurodivergencias, por ejemplo:
🚨Señales de alerta
Una vez pasada la barrera de los seis años, es entonces cuando se empiezan a percibir algunos patrones comunes:
A nivel motor
- No se detienen nunca
- Energía inagotable
- Parece que no sienten cansancio
- Siempre necesitan hacer más
A nivel conductual
- Actúan sin pensar
- Falta de planificación
- Impulsividad constante
- Interrumpen conversaciones
- No respetan turnos de palabra
- No miden lo que dicen ni cómo lo dicen
A nivel académico
- Despistes frecuentes
- Dificultad de concentración
- Olvidos
- Molestan sin querer a compañeros
👉 La clave no es un síntoma aislado, sino la repetición continua en casa, en el colegio y en otros contextos.
Una vez que algunos de estos comportamientos aparecen, se dictaminará unos patrones de conducta que se unirán a mayores despistes, menor capacidad de concentración y un conjunto de comportamientos que incluyen molestar a compañeros que se hace más evidente.
👩⚕️Los expertos, a escena
Una vez que se identifican este tipo de patrones, empieza el trabajo en equipo.
- Lo primero que se debe hacer es llevar al menor al pediatra, donde se realizará una primera evaluación y se derivará a salud mental. Allí, se realizará un estudio diagnostico.
- Desde el colegio, el equipo de orientación, que probablemente fue el que encendió la luz de alerta, deberá estar informado en todo momento. No hay que olvidar que son psicólogos, terapeutas y expertos que podrán evaluar esas dificultades de concentración y atención. A su vez, si se va avanzando en el estudio, se valorará la adaptación curricular para la estrella para que pueda comprender mejor lo que se le pide y gozar del tiempo de respuesta adecuado.
- El apoyo alternativo resulta especialmente importante. Nuestro pequeño no tiene que aprender en el centro escolar, sino a organizarse de una nueva forma en casa y para eso, desde nuestro cosmos, le enseñaremos a gestionar el tiempo, aprender a darse plazos, encontrar las técnicas adecuadas y reforzaremos académicamente cualquier asignatura.
Con estas medidas de apoyo y adaptación, podría ser suficiente. Sin embargo, puede ocurrir que el grado pueda ser moderado o grave y no se vean mejoras.
Nunca tenemos que olvidarnos que si no se vigila el bienestar de nuestra estrella, podrían aparecer problemas de baja autoestima, ansiedad, tristeza, depresión o aislamiento. El hecho de verse incapaz de avanzar obteniendo buenos resultados puede resultar una losa demasiado pesada. 💔
Cuando el grado es moderado o grave y no hay mejoría con apoyos educativos, los profesionales pueden valorar tratamiento farmacológico.
Lo más habitual es arrancar con estimulantes que suelen tener una buena respuesta en torno al 70% de los casos. Esta medicación actúa en los neurotransmisores para ayudarles a elaborar respuestas más apropiadas a la situación que tienen que decidir en ese momento según los estímulos recibidos.
Si fuera necesario el consumo de estos fármacos y la familia decidiera que no es oportuno, la conducta no cambiará y la estrella seguirá encontrando las mismas dificultades que se acrecentarán según se avanza en edad y en dificultad de los cursos. Además, habrá más riesgo de tener trastornos del aprendizaje, de conducta, riesgo de accidentes e incluso, más propicios para violencia y adicciones según los expertos.
⭐ ¿Necesitas orientación? Estamos aquí para ayudarte
Si tienes sospecha de que tu hijo necesita ayuda y te sientes reconocido en algún síntoma de los que hemos mencionado, llámanos y estaremos encantados de ayudarte.
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