Dislexia en niños: cómo identificarla y qué hacer

Se habla por todas partes de la dislexia y no siempre las familias son conscientes realmente de qué es, cómo empieza y qué se ha de hacer en cada momento. En muchas ocasiones, la confianza en el centro educativo es total y si los maestros no dicen nada, parece que no hay que tomar ninguna decisión.

 

Al mismo tiempo, es evidente que algo ocurre. Escuchas leer a tu hijo o hija y se traba constantemente, tiene dificultad para pronunciar determinados sonidos, no se siente cómodo en cuanto a fluidez se refiere y es frecuente que altere el orden de las sílabas. Quizás, los padres piensan que simplemente no le gusta la clase de lengua y se aburre. Sin embargo, tampoco termina de despegar en otras materias como las matemáticas.

 

Señales de alerta

El hecho de que algo ocurre se hace más evidente cuando vemos que, a medida que va creciendo y va terminando los cursos de primaria, el pequeño presenta dificultades en la compresión de textos más complejos y por tanto, los padres, que pueden haber recibido notificaciones por parte del colegio o no, empiezan a informarse.

Probablemente, se informarán y consultarán algunas características propias de la dislexia en el campo de la lectoescritura. Algunas de ellas son:

  1. Omisiones, distorsiones e inversiones

Uno de los signos más frecuentes de la dislexia es saltarse letras, sílabas o palabras enteras.

Un ejemplo claro de ello es confundir la letra b por la d. Los intercambios se pueden hacer más latentes en oraciones como los helados están fríos que pueden leerse como los pelados están críos.

  1. Lentitud

Cuando se percibe que el ritmo de lectura no es el que debería en los últimos meses de la etapa de primaria, nos tenemos que centrar en trabajar ese ritmo de trabajo, pero si vemos que hay dificultades que no son las habituales, tenemos que sospechar.

Son frecuentes las vacilaciones y los problemas de seguimiento visual, es decir, que no sepan exactamente por dónde iban.

  1. Déficit de comprensión

La capacidad de retentiva en cuanto al contenido se refiere puede no ser suficiente y una vez terminadas las lecturas principales, podemos ver que el resumen carece de riqueza argumental y de un contenido adecuado.

  1. Problemas de ortografía y de caligrafía

Los errores persisten incluso después de mucha práctica y trabajo.

 

Una batalla en casa

Muchas familias que llegan a nuestro cosmos nos dicen que su hijo es un vago, que no trabaja.

Otros nos suelen decir que los estudios le cuestan demasiado y que “no vale para estudiar”.

Desde nuestro cosmos, intentamos absolutamente siempre que, por supuesto, todo el mundo puede estudiar cuando y lo que quiera. Solo necesitamos encontrar un método de trabajo adaptado y personalizado en donde podamos trabajar las debilidades, fortalecer las carencias y fomentar las fortalezas.

De hecho, esa actitud del niño disléxico no es porque sí. No tenemos que olvidar que estas tiene que poner tanto esfuerzo en las tareas de lecto-escritura que tiende a fatigarse, perder la concentración, distraerse y rechazar este tipo de tareas.

 

¿Y ahora qué?

Pues una vez que tenemos claro que algo ocurre, te recomendamos realizar los siguientes pasos:

  1. Cita con el centro educativo

Necesitaremos charlar con el tutor y sus profesores para que intenten, como profesionales de la educación, darnos pautas y con ellos, a la vez, podremos compartir sensaciones. Sería altamente recomendable pedir ayuda del equipo de orientación en caso de que el centro lo tenga ya que en muchos casos, podrían realizarse test iniciales que podrían darnos cierta información que, aunque temprana, podría ser aprovechable.

  1. Evaluación especializada.

Además de los orientadores del centro, será necesario solicitar un conjunto de test ya que la dislexia no se diagnostica con una única prueba. Por si fuera poco, psicólogos y neuropsicólogos seguramente intervendrán en el proceso y será necesario encontrar a los profesionales más adecuados.

  1. Manos a la obra

No hay que esperar a tener un diagnóstico ya que el proceso puede alargarse. Por eso, os aconsejamos que empecéis a trabajar y para ello, os damos los siguientes consejos:

  • Fomentar la lectura sin presión.
  • Dar más tiempo para leer y escribir.
  • Utilizar audiolibros o textos con apoyo de audio.
  • Dividir tareas largas en partes más pequeñas.
  • Resulta fundamenta que desterremos el concepto de pereza y vaguería para explicar cualquier tipo de comportamiento.

 

Positivo en dislexia, ¿qué hago?

El informe de los psicopegagos que certifique la dislexia servirá para solicitar adaptaciones educativas en el colegio y tener acceso a apoyos específicos siempre y cuando la normativa lo permita.

Si vemos que nuestra estrella se encuentra en problemas, tendríamos que buscar un apoyo extracurricular que sirva para acompañarle, ayudarle entenderle en todo momento. Durante más de veinte años, nuestro centro ha estado trabajando especialmente focalizados en ayudar a estudiantes con dificultades especiales para que puedan lograr sus metas académicas.

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